Organismos
nacionales e internacionales reconocen a la
leche
materna como el alimento de elección para la alimentación
del niño durante el primer semestre de vida. La
leche
materna esta adecuada a sus necesidades metabólicas, a su
estado de madurez y a sus requerimientos para el crecimiento. Contribuye a
la adaptación del recién nacido a la vida extrauterina y permite
establecer una estrecha relación entre madre e hijo.
Lo ideal en la alimentación del lactante es que reciba
lactancia
materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida,
luego (manteniendo hasta 24 meses la lactancia en forma mixta) se debe
iniciar la introducción de alimentos complementarios
o diversificación alimentaria, que consiste en la introducción de alimentos diferentes a la
leche materna, estos deben ser líquidos o semisólidos conduciendo al niño
de manera progresiva hasta llegar a alimentos sólidos.
Las razones para la introducción de alimentos son en
primer lugar nutricional, pero también adaptativas
al desarrollo neuromuscular del lactante, así como
razones de tipo familiar, social y educativo. El
manejo inadecuado en la introducción de alimentos
puede provocar problemas de conductas alimentarias,
malnutrición por déficit o exceso, o problemas de
alergias alimentarias.
“Asímismo, la lactancia materna es beneficiosa
para la madre, ya que le ayuda a quemar unas 500
calorías de grasa corporal por día. Por si fuera
poco, el acto de brindarle lactancia materna a su
hijo, es una muestra de amor, proporcionándole
nutrición afectiva en pro de la saludable y amorosa
personalidad de ése futuro adulto. Además, estudios
recientes señalan que la lactancia materna aminora
el riesgo a que el bebé sea
obeso en la adultez” (1).
Es
importante al momento de la introducción de
alimentos hacerlo con un alimento a la vez y
continuar con el mismo alimento por tres días
consecutivos esto nos permitirá identificar si el
mismo provoca alguna reacción alérgica, intolerancia
o rechazo en el niño, el alimento de elección para
iniciar son los cereales, su principal componente el
almidón, es tolerado y perfectamente digerido por el
lactante a partir del sexto mes, se
recomienda comenzar con los tubérculos (apio, papa,
ocumo, batata, etc) en
sopas, purés o combinados con la
leche materna.
Los
vegetales como auyama, zanahoria
calabacín o chayota también pueden ofrecerse a los
6 meses de edad en forma de sopa, puré o
combinados con la leche materna.
Las
frutas constituyen un alimento
importante por su contenido en azúcares, fibras
vitaminas
y minerales. Suelen administrarse
inicialmente en forma de jugos, compotas o purés,
preferiblemente en vaso o con cucharilla sin
agregado de azúcar para que puedan identificar los
sabores naturales. No se deben ofrecer las frutas
cítricas (naranja, mandarina, limón, toronja, etc.)
hasta el año de edad.
Ya se puede iniciar con los
cereales en el siguiente orden arroz, maíz, avena,
cebada y trigo combinados con la leche materna.
Los
alimentos que forman parte del grupo de las carnes
aportan principalmente proteínas, suele ofrecerse
primero el pollo, luego las carnes rojas, yema de
huevo y/o queso. Las preparaciones deben ser
horneadas, hervidas, asadas o a la plancha. También
es importante ofrecer grasa agregadas a las
preparaciones como aceite de maíz, soya
oliva y canola.
A
los 7 meses se puede ofrecer
brócoli, cebolla, coliflor y repollo.
También a esta edad se debe comenzar a ofrecer
alimentos triturados o en trozos pequeños. Por
ejemplo: carne molida, papas trituradas, cambur
triturado, etc
A
la edad de 9 meses se pueden comenzar a
introducir los granos en sopas o en purés y debemos
dejar que coman solos, aunque sea más lo que boten o
ensucien, ya que esto forma parte fundamental del
aprender a comer
A la
edad de los 10 meses se pueden introducir los
vegetales de color oscuro, tales como
espinaca, remolacha, berro y acelgas.
Solo
a los 12 meses de edad se puede ofrecer el
resto de los alimentos como son la
clara de huevo, el
pescado, los cítricos y la
leche de vaca.
Para
obtener más orientaciones sobre la alimentación del
niño y de la madre, así como un plan nutricional
personalizado, asista a la consulta de un Licenciado
en Nutrición y Dietética.
Lcda. Concepción Santos / Licenciada en Nutrición y
Dietética egresada de la U.C.V.
Consultas previa cita (sábados) en la Unidad de Nutrición Clínica en el Instituto
Avicena
en Caracas-Venezuela
Telf.
0212-537.5916
Móvil 0412-301.1695 y 0416.801.1695
Referencia citada:
(1) Baha Al Deen Krog, Laura. ¡ LACTANCIA MATERNA
PARA COMBATIR LA OBESIDAD !.
http://nutriciontotal.com/tip26.htm.
Octubre
2006.
Referencias
consultadas:
Diabetes Care.
Breast-Feeding and Risk for Childhood Obesity: Does
maternal diabetes or obesity status matter?.
2006 Oct;29(10):2231-7.
Guías prácticas sobre
nutrición. Alimentación en el Lactante. Sociedad
española de gastroenterología, hepatología y
nutrición. An Esp Pediatr 2001; 54:145-159.
New
growth references of the World Health Organization
based on breast fed infants.
An
Pediatr (Barc).
2007 Feb;66(2):177-83
Obesity (Silver Spring). A physiological role of
breast milk leptin in body weight control in
developing infants.
2006 Aug;14(8):1371-7
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